¿Qué indicadores muestran que un pozo debe rehabilitarse? | Sondagua

¿Qué indicadores muestran que un pozo debe rehabilitarse?

Qué indicadores muestran que un pozo debe rehabilitarse

Los pozos profundos no son estructuras eternas. Con el paso del tiempo, las condiciones hidráulicas, geológicas y estructurales que los rodean tienden a degradarse, afectando su eficiencia y seguridad. A menudo, los síntomas son silenciosos. Disminución del caudal, aumento de sedimentos o sobreconsumo energético son señales que, si se ignoran, pueden llevar al colapso definitivo de la captación.

Saber cuándo un pozo necesita ser rehabilitado es clave para extender su vida útil y evitar inversiones innecesarias en perforaciones nuevas. En este artículo, abordamos los indicadores técnicos más relevantes que advierten sobre el deterioro de un pozo y la necesidad de intervenirlo.

En Sondagua, nos especializamos en diagnóstico y rehabilitación de pozos, aplicando tecnologías específicas según cada caso.

¿Qué es la rehabilitación de pozos?

Antes de profundizar en los síntomas, conviene definir el concepto. La rehabilitación de un pozo consiste en un conjunto de técnicas aplicadas para recuperar su funcionalidad hidráulica y/o estructural sin necesidad de perforar uno nuevo.

Estas técnicas pueden incluir:

  • Limpieza mecánica o química

  • Desarrollo hidráulico

  • Revestimiento interno

  • Reacondicionamiento del sistema de bombeo

El objetivo siempre es recuperar el rendimiento original o, al menos, mejorarlo sustancialmente.

 

Indicadores clave de desgaste en pozos profundos

1. Disminución progresiva del caudal bombeado

Uno de los síntomas más evidentes. Si el caudal extraído comienza a descender sin una causa externa (como baja estacional del acuífero), puede indicar:

  • Obstrucción de filtros

  • Colmatación del acuífero cercano

  • Incrustaciones en la columna del pozo

Este descenso es gradual, pero constante. Un monitoreo mensual puede revelar esta tendencia. Una caída de más del 20% del caudal original es una señal clara de intervención.

 

2. Aumento de sedimentos o turbidez en el agua

El arrastre de partículas finas, arenas o lodos es otra alerta crítica. Puede deberse a:

  • Corrosión o daño en las tuberías o filtros

  • Pérdida de sellos hidráulicos

  • Erosión interna del pozo

Además de afectar la calidad del agua, el sedimento provoca desgaste prematuro en bombas y cañerías, aumentando los costos de mantenimiento.

 

3. Incremento en el consumo energético

¿La bomba funciona más tiempo para entregar el mismo volumen? ¿Se ha elevado la factura eléctrica sin razón aparente? Es posible que haya:

  • Mayor carga hidráulica por pérdida de eficiencia

  • Filtros colmatados que ofrecen mayor resistencia al paso del agua

  • Equipos sobredimensionados intentando compensar la pérdida de rendimiento

Un aumento del consumo específico (kWh/m³) suele ser el primer dato objetivo que muestra el deterioro interno del pozo.

 

4. Cambios en el nivel dinámico del agua

Medir regularmente el nivel dinámico (es decir, el nivel del agua en operación) permite detectar si hay caídas anormales. Si el pozo opera cada vez con mayor depresión hidráulica, es probable que:

  • Se esté perdiendo conexión con el acuífero

  • Exista incrustación o reducción del flujo radial

Esto puede llevar a condiciones de trabajo en vacío, altamente dañinas para los equipos.

 

5. Sonidos anómalos o vibraciones en la bomba

Aunque más subjetivo, el comportamiento mecánico también ofrece pistas. Sonidos metálicos, vibraciones o fallos frecuentes en la bomba indican:

  • Desalineación de la columna

  • Obstrucciones físicas

  • Colapsos parciales del pozo

Estas fallas pueden comprometer tanto la bomba como la estructura del pozo si no se atienden a tiempo.

 

¿Cada cuánto tiempo se debe evaluar un pozo?

No todos los pozos envejecen al mismo ritmo. Factores como el tipo de acuífero, el mantenimiento, la calidad del agua y el régimen de operación influyen en su durabilidad. Sin embargo, como regla general:

  • Pozos con más de 10 años de operación continua deben evaluarse al menos una vez al año.

  • Pozos con signos de desgaste deben recibir monitoreo mensual y análisis específico.

En Sondagua, ofrecemos servicios de diagnóstico técnico, incluyendo aforos, pruebas de bombeo, inspección con cámara y perfilaje eléctrico, para determinar el estado real del pozo y definir la estrategia de rehabilitación más adecuada.

 

Técnicas comunes de rehabilitación

Una vez detectada la necesidad de intervenir, existen múltiples métodos para recuperar el rendimiento del pozo:

  • Limpieza mecánica con cepillos y pistones

  • Limpieza química para disolver incrustaciones minerales

  • Aire-lift y surcado hidráulico para reactivar el acuífero circundante

  • Revestimientos internos o filtros nuevos en casos estructurales

La elección del método depende del diagnóstico inicial. No hay soluciones universales. Cada pozo tiene su historia y exige una rehabilitación personalizada.

+Los pozos hablan, hay que saber escucharlos

Un pozo que comienza a fallar no lo hace de un día para otro. Envía señales, algunas sutiles, otras evidentes. Reconocerlas a tiempo permite evitar colapsos, ahorrar recursos y extender la vida útil del sistema de captación.

En Sondagua, nos especializamos en detectar, diagnosticar y rehabilitar pozos con tecnología avanzada y equipos técnicos experimentados. Si notas alguno de estos síntomas en tu pozo, no esperes a que el problema escale. Estamos para ayudarte a devolverle la eficiencia que tuvo el primer día.

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